Cataluña y sus mujeres…

 

La noche electoral del fin de la historia. La jornada en la que España se rompía tuvo una única verdad: Cataluña es un país para HOMBRES.

bandera-catalana2Señores con americana mitinera, figurantes de anuncios de ópticas, libertarios con libros debajo del brazo buscando púlpitos, hombretones tan altos como su xenofobia, bailongos que salvaban los muebles a ritmo de disco….

Señores a los que comentaban más señores desde los medios. Tertulias repletas de hombres hablando al ritmo y al paso de los hombres.

Y en medio de todo…. ellas. Algunas orilladas en los puestos bajos de las candidaturas. Otras en los números de salida pero sin voz, ni presencia, testimoniales “señoras de la independencia”. Mujeres a la sombra de “grandes” hombres, jóvenes, guapos, aSuarizados.

Ni gano el SÍ, ni lo superó el NO…. el triunfo electoral en Cataluña fue cosa de hombres.


Maroto y su “novio de siempre”

Militar en un partido político es algo más que pagar una cuota o aplaudir como un fan en cada mitin. Las organizaciones se vuelven comunidades emocionales en las que más allá de la ideología hay abrazos, ayudas y solidaridades.

Maroto y su pandilla

Maroto y su pandilla

Colaborar en una estructura política tiene la utilizad de la pertenencia, de identificar enemigos externos que sirven como pegamento interno, de crear identidad y saberse con la protección y el amparo de los compañeros de batallas.

No sé si el viernes cuando Javier Maroto se casaba con su novio en una bacanal pepero-eurovisiva pensó en aquellos que le precedían en la conga.

Los mismos que se desgañitaban cantando Mocedades eran los que le habían negado sus abrazos, su amparo y su comprensión hasta minutos antes de la boda. Los mismos que habían humillado a bujarras, maricones y desviados de manera sistemática. Los que habían lanzado al aquellarre mediático-religioso a todo porculero y bollera por sentir diferente y no hacerlo en secreto.

Aquellos que un día renunciaron a asisitir como comunidad emocional a los novios brindaban al calor de su cinismo con la ayuda y la complicidad de los contrayentes. Al fin y al cabo, como han recalcado todos los medios, Javi y Chema “eran novios de TODA la vida”.


Refugiados y la militancia epidérmica

La crisis sirven para ponernos delante de un espejo. Para decidir lo que somos a partir de nuestro reflejo. Para obviar aquello que no nos gusta ser o simplemente maquillarlo. El peregrinaje de los refugiados por Europa, sus crisis y sus miserias, tienen un poco de pantalla en la que mirarnos para conocernos o intentar desconocernos.

Tras la inoperancia de los primeros momentos y la lentitud de las respuesta llegaron los días de halagos y autocomplacencias. “España siempre fue un país solidario“, “no nos ganan en solidaridad“, “estamos superados ante la respuesta de la ciudadanía“.

Podemos maquillar el reflejo que nos devuelve el espejo. Intentar dar una respuesta racional cuando las emociones se han comido nuestras respuestas, cuando la acción ignora la reflexión. Carlos Vermut en Magical Girl lo cuenta perfectamente:

"Es curioso que sea, concretamente, España el país en el que la tauromaquia es más popular. ¿Sabes por qué España es un país en eterno conflicto? Porque no tenemos claro si es un país racional o emocional. [...] Los españoles estamos en una balanza que está suspendida justo en la mitad. Así somos los españoles, como las corridas de toros. ¿Y qué son las corridas de toros? La representación de la lucha entre el instinto y la técnica, entre la emoción y la razón. Tenemos que aceptar nuestros instintos y aprender a lidiar conellos como si fuesen un toro para que no nos destruya."
Y en mitad de la balanza, España intentado ganar en la puja de la solidaridad. Militancia epidérmica de la que pica, molesta un tiempo pero acaba desapareciendo con los días y lo cotidiano.


El electrolatino mató las verbenas

Hay canciones que se escribieron para las verbenas y fiestas que sin verbenas no son fiestas. Hay comunidades sociales que sólo engrasan su funcionamiento con la celebración. Pasodobles que bailan las mujeres entre sí creando complicidades, gentes que se resisten a las coreografías colectivas, congas, rumbas y roneos.

La gozadera

Este verano la casta musical de las fiestas populares sucumbió ante gozaderas, taxis y twerkings. El machacón sonido electrolatino se comió las verbenas y los saraos, las fiestas de los pueblos, las matineés y los eventos estivales.

No sé si el rechazo a este tipo de música tiene una base generacional. Tampoco si es una cuestión cultural, de clase o tiene que ver con lo que dice César Rendueles en “Sociofobia

"La mayor parte de la música que el occidente rico odia se baila en pareja y extremadamente pegado. Una pista de baile de reaggaetón es una especie de consumación de la pesadilla simbólica occidental: una masa sudorosa, apretada y sin ilustrar, coreando letras de alto voltaje sexual y proclive a la violencia" (18)

Es cierto que las discotecas de este país han perdido el roce. Que nos hicimos los interesantes con el paso del tiempo. Que el baile quedó reducido a las clases de spinning, el folklore o a las fiestas de la tercera edad. No es de extrañar que los adolescentes hayan dado una patada en el culo a nuestra mojigatería buscando formas alternativas para sudar y apretarse en cualquier verbena de España.

Pero no todo es tan alternativo y rompedor. Tampoco los veinteañeros y sus ganas de rozar son los responsables de asesinar a SKA-P, Mägo de Oz o Extremoduro. “La Gozadera“, uno de los éxitos de este verano, lleva el sello de Sony Music y la canta, ni más ni menos, que uno de los latinos descafeinados más conocidos en EE.UU: Marc Anthony.

No es el estilo ni los gustos generacionales quienes mataron las verbenas. Fueron sólo, y cómo siempre, los de siempre…… “Miami me lo confirmó….”


Arendt, el amor y los refugiados

Trabajar en la universidad implica acostarte con demasiados autores de los que no recuerdas siquiera el nombre, la filiación o el color de los ojos. Gente que pasa por tu cama y a la que robas una cita para engordar la bibliografía de tus artículos. Algunos aparecen con el tiempo en modo “amor de juventud” y te lamentas por el tiempo perdido y los paseos desperdiciados.

Hannah ArendtMi amor de este verano ha sido Hannah Arendt y sus cigarros, su concepto de pluralismo y su crítica ácida a la democracia representativa.

Estos días, cuando se nos llenan las bocas y los ojos con la huida de los refugiados por Europa cobra sentido su idea del “derecho a tener derechos”. Los argumentos para ayudar a los excluidos no deberían de justicarse con un: “son seres humanos” o “hace unos años éramos nosotros los que escapábamos de una guerra por los Pirineos”.

El “derecho a tener derechos” implica la artificialidad de la política. O lo que es lo mismo. La ayuda no debe basarse en la cercanía o la identificación con los refugiados si no pensando en la comunidad política de acogida. Una arquitectura institucional (construida) que debiera reconocer este derecho con independencia de la pena que nos den, el sexo o el país de procedencia y que implica la toma de decisiones políticas por parte de los gestores de estas comunidades.

Aunque eso, en una Europa famélica, es casi una utopía.

*La foto de portada es de El Huffington Post


¡¡ Hola !!

Lo peor que le puede pasar a alguien en la red es que le regalen un blog. A mí el tiempo me lo ha puesto en bandeja.

Antes lo intenté. En el pleistoceno coqueteé con las actualizaciones y las plantillas. Tuve un perfil en fotolog, pasé por myspace, me puse serio con blogspot y acabé en la deriva de las redes sociales exhibiendo comidas, fiestas, micro-reflexiones y demás frivolidades digitales.

Abrirse un blog es la nueva adolescencia. Viejóvenes al asalto de reposar el conocimiento y la experiencia. Adolestreinteañeros buscando el archivo y el registro de sus palabras al ser conscientes de que la fiesta dura menos de lo que nos esperábamos (por mucho que queramos alargarla).

Intentaré ser disciplinado. Hablar de lo mío. Actualizar. Cuidar a turistas y parroquianos. Hacer listas y hacerme el listo.

¡¡ Hola !!